
La propiedad intelectual y los derechos de autor son un tema crecientemente complejo y existen muchísimas interpretaciones, posiciones e intereses en juego.
Por lo tanto, no pretendemos entregarte toda la información que puedas necesitar en este sitio, sino más bien una ventana para que puedas informarte y conocer noticias relacionadas con el tema, y así poder formar tu propia opinión...
De esa manera comienza la premisa que esta campaña desea dejar en claro. Cachipún se une a esta gran iniciativa que dentro de sus puntos pretende:
Usos justos para todos
Para el cumplimiento de fines socialmente relevantes, se necesita de
excepciones y limitaciones a los derechos monopólicos de autor.
Hoy en día, la ley de propiedad intelectual reconoce derechos mientras
prácticamente no reconoce excepciones para los usuarios, lo que plantea
absurdas paradojas: sin la autorización correspondiente es ilegal hacer
copias privadas o de respaldo (por ej. CD a MP3, grabar programas de la
TV o bibliotecas respaldando su colección) porque existen derechos de
copia; es ilegal hacer parodias o adaptar obras para discapacitados,
porque existen derechos de transformación.
El proyecto de ley remedia esta situación, reconociendo múltiples
excepciones de usos justos tales como copias para fines de conservación
en bibliotecas,
Considerar intereses públicos en juego.
No se busca obligar a los autores a regalar su trabajos, pero cuando
los derechos se convierten en privilegios innecesarios y excesivos para
algunos, todos salimos perjudicados.
Es fundamental que la ley proteja los derechos humanos de todos, sin
excepción, por lo que una ley equilibrada deebe reconocer derechos a
los autores, pero no puede ignorar el interés público comprometido en
materias tales como acceso al conocimiento, neutralidad de la red,
libertad de expresión y prevención de monopolios.
Entender que internet no es el problema.
Internet es un medio inigualable de comunicación y acceso al
conocimiento, donde todos podemos crear y consumir contenidos. En ese
sentido, la cobertura y calidad de la conexión a internet es un tema
fundamental para todo el país.
Se necesita que las empresas de conexión a Internet trabajen lo mejor
posible para sus clientes, y no para asociaciones de derechos de autor.
Si se acepta que los prestadores de conexión a internet son
responsables por los contenidos que creamos y consumimos, estas
empresas terminarán cobrándonos o desconectándonos por problemas de
derechos de autor.
Algunas situaciones son difíciles de controlar, y el avance tecnológico
supone desafíos difíciles de superar para la ley, pero al mismo tiempo
creer que la solución pasa por
Tratar como delincuentes a los piratas, no a los usuarios.
Es inaceptable tratar a los usuarios comunes y honestos como piratas
delincuentes. La explotación comercial de las obras debe generar
ingresos para los artistas; los usos personales, no.
Muchas veces los derechos de propiedad intelectual son pasados a llevar
por piratas o por algunas empresas que tienen ganancias a costa de
utilizar obras ajenas sin la autorización (y pago) correspondiente.
Sin embargo, la necesidad de cautelar derechos de propiedad intelectual
no puede convertirse en fundamento para dejar la ley tal como está, y
evitar su necesaria adaptación al mundo actual. Como ya mencionamos,
aquí hablamos de derechos y no de privilegios injustificados.
Dar a los autores el derecho a decidir.
La posibilidad de renunciar a los derechos de autor es justa, necesaria
y razonable. No todos los crean con la intención de ganar dinero o
controlar su obra. Por ejemplo, muchas organizaciones gubernamentales y
no gubernamentales investigan con fines de interés público, y tienen el
máximo interés en difundir sus creaciones.
Lamentablemente la ley actual no entiende lo mismo y prohibe a los
autores renunciar gratuitamente a sus derechos para dejar sus obras en
el Dominio Público. Para favorecer la creación y la conservación de
nuestro patrimonio cultural común, creemos en fortalecer el Dominio
Público.
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